Capaz de todo
26/07/2007— Jose C. Luque/ Carlos Lera
La tracción total mediante el embrague Haldex permite disponer de hasta el 50% del par del motor en el eje trasero de forma automática. El Seat Altea Freetrack 4 circula en línea recta empleando como ruedas motrices las del eje delantero para economizar combustible en condiciones en las que no es precisa la ayuda de las ruedas traseras. Sin embargo, cuando la adherencia del firme no es óptima como ocurre con nieve, hielo, curvas cerradas o pistas de tierra, las ruedas traseras comienzan a recibir el par del motor.
Ya tuvimos ocasión de comprobar que el Altea Freetrack se mueve con soltura en pistas de tierra y caminos, así que esta vez nos decidimos a someter al SUV a una prueba de todo terreno de verdad.
En la localidad segoviana de Bercimuel descubrimos un lugar único en la geografía española, ideal para nuestro objetivo de comprobar las cualidades del Altea, el circuito CPB -Centro de Perfeccionamiento de la conducción de Bercimuel-. Estas instalaciones, propiedad del reconocido piloto madrileño Jaime Sornosa, precisan de todo lo necesario para poner a prueba las cualidades de un todo terreno. De la mano del piloto, pasamos por hasta quince pruebas distintas de dificultad media y alta, sorprendidos de lo que el Freetrack era capaz de realizar, y que queda plasmado en las imágenes y videos que acompañan este reportaje. La tracción total logra que ascienda por pendientes muy pronunciadas o que pase por zonas de plano-inclinado sin ningún problema, incluso mejor que algunos todo terreno tradicionales gracias a su mejor reparto de masas.
Aunque muy pocos propietarios expongan a pruebas tan extremas a su Freetrack, queremos demostrar que si el SUV de Seat es capaz de superar dificultades tan duras, en la vida real los retos que le puedan plantear no son nada para su robustez. La éxitosa excursión nos dejó en la retina espectaculares imágenes que compartimos con vosotros en este reportaje y una conclusión: ¡Es increíble lo que es capaz de hacer este Freetrack!