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El tamaño sí que importa

Seat Ibiza 1.9 TDI Vs. León 1.9 TDI

SEAT IBIZA 1.9 TDI Sport DPF
Cilindrada: 1896ccPotencia: 90cvMaletero: 292L
Combustible: DieselConsumo: 6.0 / 3.7 / 4.5 l/100Precio: 16.240,00 €
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SEAT LEON 1.9 TDI DPF Ecomotive Stylance
Cilindrada: 1896ccPotencia: 105cvMaletero: 341L
Combustible: DieselConsumo: 5.7 / 3.9 / 4.5 l/100Precio: 20.000,00 €
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30/09/2008 — Juan Luis Franco / Fotos: Santos Orasio

El nuevo Ibiza ha crecido en todas sus cotas y su aumento nos ha llevado a plantearnos hasta qué punto merece la pena pagar más por un León que por un Ibiza, en el hipotético caso de que ambos pudieran disputarse una habitabilidad y capacidad de carga similares. La primera ‘sorpresa’ llega cuando comparamos el recién llegado Ibiza con su antecesor. Tiene más longitud, altura y distancia entre ejes, pero el incremento no se deja ver con claridad en el interior, donde apenas se ganan unos milímetros en las plazas traseras y sólo 25 litros en el maletero. Nuestras expectativas se desvanecen poco a poco, pero seguimos adelante y comparamos medidas. La longitud del León es 263 mm mayor que la del Ibiza, tiene 750 mm más de anchura y apenas 13 mm de altura. La distancia entre ejes, medida fundamental para calificar la habitabilidad, es 109 mm superior en el León.

    prestaciones

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    Mecánicamente, son conceptos casi idénticos, aunque el León lleve el apellido Ecomotive, que el Ibiza lucirá tras el Salón de París pero con motor 1.4 TDI de 80 CV, que rebajará su nivel de emisiones por debajo de los 100 g/km.

    Ecomotive asociado a León significa, entre otras cosas, modificaciones en los desarrollos del cambio, en el que 1ª y 2ª permanecen igual, mientras que el resto se alargan el 8,2% (el de 5ª se estira hasta el 16% más). Y aunque el Ibiza no sea todavía de la saga, sus desarrollos son casi idénticos e, incluso, el de sexta algo más largo. También quiere decir peso máximo de 1.320 kilos, lo que ha obligado a precindir de equipamientos superfluos, y neumáticos de rozamiento reducido, que contribuyen al descenso de consumo y CO2, pero que también alarga la frenada, como se comprueba en el cuadro de prestaciones.

    Uno y otro montan el motor 1.9 TDI de 105 CV, pero nuestro correvit testifica mejor rendimiento en el León, que bate al Ibiza en aceleraciones y recuperaciones y mantiene el consumo medio casi en las mismas cifras. Sus neumáticos más anchos y un desarrollo de quinta excesivo pasan factura al Ibiza.

    Suspensiones y dirección también son calcadas, ya que los dos se benefician del Chasis Ágil (muelles blandos combinados con amortigudaores más enérgicos; acoplamientos elásticos específicos; menos ángulo de deriva y asistencia de la dirección en función de la rapidez de giro...). Tales características desembocan en comportamientos parecidos, donde destaca la comodidad de marcha sobre buen asfalto y la estabilidad que transmiten en carreteras de curvas, en las que el Ibiza, con menor distancia entre ejes, se siente más cómodo. También es más ratonero en ciudad, aunque el León nada le tiene que envidiar y presenta un equilibrio general notable sobre cualquier trazado.

    Interior y maletero

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    Teóricamente, el Ibiza lleva las de perder. Y prácticamente, también. Accedemos al interior del más pequeño y encontramos espacio suficiente para conductor y pasajero, mientras que en las plazas traseras viajarán dos adultos sin agobios. Un tercero en el centro molestará y el mismo se sentirá incómodo. En cualquier caso, para pequeñas distancias o para llevar a tres niños al cole, por ejemplo, hay espacio más que suficiente. Esto nos puede llevar a la falsa idea de que el Ibiza es un magnífico segundo coche para la casa, que lo puede ser, pero también es una excelente opción para solteros/as, parejas sin hijos o con niños pequeños, aunque en el último caso habrá que medir con calibre las necesidades de maletero. Porque son nada menos que 292 litros, el mayor de su categoría, en el que podremos albergar varias maletas y bolsas, aunque si también hay que acomodar una carrito, la cosa se complica. Pero Seat, como otras muchas marcas, ha resuelto el tema con unos respaldos traseros abatibles por partes asimétricas, de forma que podrán viajar detrás una o dos personas, en función de si replegamos el respaldo grande (60%) o el pequeño (40%).

    El León presenta las mismas soluciones que su hermano menor: quinta puerta y respaldos abatibles, pero lo sazona con ese espacio que tiene de más. Así pues, ahora son cinco los adultos que podrán acometer un viaje con mayores garantías de comodidad –tampoco la plaza central es para tirar cohetes–, y el espectro de compradores se amplía a familias viajeras, porque la capacidad del maletero crece hasta los 341 litros. Gana espacio, pero no pierde atractivo, porque su estética, como podemos ver a diario por ciudades y carreteras, llama sobre todo la atención de los más jóvenes.

    Entonces, ¿merece la pena pagar la diferencia de 2.176 euros que existe entre León e Ibiza? Pues, en unos casos, sí y, en otros, no; es cuestión de espacio, aunque más aún de necesidades y gustos. De nada nos sirve una habitabilidad enorme si viajamos solos o con un par de amigos el 99% de las ocasiones. Pero en el caso del León, también hay que considerar su llamativa imagen, que atrae con fuerza la vista de los más jóvenes. En este sentido, a diferencia de Ford Focus, Citroën C4, Renault Mégane o Peugeot 308 –por encima del Seat León en el ranking de ventas–, que se comercializan en versiones de cuatro y cinco puertas, sedán, cabrio e, incluso, monovolumen, el León sólo está disponible con una sola carrocería, lo que le lleva a ser el 5 puertas más vendido de España.

    El nuevo Ibiza, también muy aparente y atractivo, todavía tiene que ganarse al público, tal y como hicieron las generaciones anteriores, aunque por el volumen de ventas actual –segundo en su segmento, tras el Peugeot 207– parece que transita por el camino correcto.

    Si el León supera en habitabilidad y capacidad de carga al Ibiza, no sucede lo mismo al comparar la calidad de acabado y materiales, donde ambos se jactan de buenos componentes y ajustes.

    Equipamiento

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    Las versiones de León e Ibiza que traemos a estas páginas parecen haberse puesto de acuerdo incluso a la hora de buscar sus puntos débiles. Los dos presumen de un buen equipamiento, pero ambos tienen ausencias notables. Así, este León no puede equipar ni en opción faros bi-xenón, ni sensores de lluvia y crepuscular y deja a la carta de opciones los elevalunas eléctricos traseros, el ordenador de viaje o el regulador de velocidad. En cambio, no le falta la consabida batería de airbag (8 en total), los controles de estabilidad y tracción, el sensor de presión de neumáticos, el aire acondicionado o las llantas de aleación de 16 pulgadas.

    El Ibiza, sin embargo, no falla tanto a nivel de opcionales, ya que puede montar prácticamente de todo, desde faros bi-xenón direccionales hasta cajones bajos los asientos, aunque deja fuera también los sensores de lluvia, el encendido automático de luces o el ajuste eléctrico para el asiento del conductor. Nos preocupa más sus ausencias en seguridad, al cobrar aparte los airbag de cabeza delanteros y traseros, la desconexión del airbag del acompañante y olvidarse por completo de los airbag laterales posteriores. Por el contrario, encontramos de origen controles de estabilidad y tracción, asistente de ayuda en pendiente, control de velocidad, ordenador de viaje, testigo de presión de neumáticos, aire acondicionado, cierre centralizado o elevalunas eléctricos delanteros y traseros, por ejemplo.

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