Prácticamente no comparten pieza alguna, pertenecen a grupos totalmente diferenciados y parecen campar cada una por su lado. Sin embargo, estas tres berlinas apenas muestran diferencias de matiz, porque presentan comportamientos similares, mecánicas parecidas y prestaciones casi calcadas. Por eso, nos hemos tenido que aplicar a fondo para emparejar, como en el juego, cada oveja con su pareja; es decir, cada coche con su tipo de cliente.