Si compras coche hay que tener plaza de garaje. Así de rotundos se muestran los conductores que viven en una ciudad. Encontrar hueco para aparcar es un quebradero de cabeza que convierte en tesoros los aparcamientos en propiedad. Además, es un buen destino para invertir los ahorros, sobre todo, ahora que la vivienda ya no es un refugio tan seguro para el dinero y la Bolsa no deja de fluctuar de forma vertiginosa.