13/02/2007— Ana Carchenilla
Las marcas suelen dar un precio recomendado, pero los concesionarios disponen de un margen con el que jugar, por eso se recomienda visitar diferentes establecimientos e incluso regatear o tratar de conseguir ciertos extras, porque las diferencias de precio pueden llegar a ser muy acusadas.
Cuando no es posible pagar al contado, caben dos opciones: solicitar directamente la financiación al concesionario -casi todas las marcas trabajan con financieras- o acudir a un banco o caja de ahorros y solicitar un préstamo personal.
FINANCIACIÓN DE lA MARCA
En muchos casos resulta incluso más beneficiosa que la de una entidad financiera, pero si se busca, se suelen encontrar mejores condiciones en éstas. Eso sí, los trámites suelen resultar más sencillos: se pide en el mismo concesionario, se aportan los datos solicitados y la respuesta de concesión es prácticamente inmediata.
BANCOS O CAJAS DE AHORRO
Los trámites pueden ser más largos porque realizan un estudio completo sobre la solvencia del solicitante, sobre todo si no es cliente de la entidad. La duración máxima oscila normalmente entre 5 y 8 años, aunque en algún caso se puede encontrar la opción de pagar hasta en 10 años. También es habitual que las entidades exijan la intervención de un notario en la firma del contrato -y esto corre por cuenta del cliente-; así como la domiciliación de la nómina