Pruebas de motos
El pequeño monstruo
11/11/2009 — David García de Navarrete
Honda presentó hace ya unos años un modelo naked-sport de diseño precioso y un compacto motor V2 a 90°. Como podrás deducir a poco que sepas del mundo de las motos, esta descripción encaja muy de cerca con la de la legendaria Ducati Monster.
Efectivamente, con el nombre VTR -con el que se fabricaron la seminaked Firestorm y también la que fue campeona del mundo de Superbikes, la SP, ambas de 1.000 cc- se diseñó una “mini Monster” que no tuvo mucha difusión en nuestro mercado, fundamentalmente por un precio excesivo para una 250 de prestaciones modestas.
Comportamiento y Prestaciones
Su antecesora era preciosa y su comportamiento impecable, por lo que es normal que se vuelva a ella -y más en estos tiempos en que las naked deportivas dominan el mercado-, aunque convenientemente actualizada.
Esto significa que los anteriores carburadores se cambian por un moderno sistema de inyección electrónica, que no aumenta las prestaciones -de hecho, se pierde 1 CV-, pero sí aumenta el par, se suaviza la respuesta y disminuye el consumo y las emisiones.
Con apenas 30 CV declarados, refuerza su posición en el segmento de los usuarios noveles -aunque legalmente el límite sería incluso mayor, de 34- que buscan en su primera moto progresividad y facilidad de conducción, absolutamente impecables en este modelo.
Eso sí, exige llevarla muy alta de vueltas si se quiere una mínima contundencia en la respuesta, y su velocidad punta apenas rebasará los 150 km/h. Gracias al motor poco apretado y la inyección electrónica ya muy evolucionada, se rebajan aún más los ya excelentes consumos que tenía el anterior modelo de carburadores. Es prácticamente imposible pasar de los 5 litros, siendo normal mantenerse siempre rondando los 4.
De nuevo, uno de sus puntos fuertes es un diseño que gusta a todo el mundo, pero que si ya hablamos de motoristas noveles les resulta absolutamente subyugante… como pude comprobar después de que varios y varias aspirantes al carné de moto antes del cambio de legislación dentro de un par de meses, me parasen para deshacerse en elogios.
¡Y eso que el color blanco de nuestra unidad de pruebas pierde muchos enteros respecto al rojo o negro! Puede que esto no sea mérito totalmente de Honda, habida cuenta de su similitud con la Monster, pero lo cierto es que se ha logrado hacer ese concepto de moto más asequible a un nicho de público que no pueda acceder a una 696. Por otro lado, todos los mandos resultan tan suaves, desde el acelerador hasta el embrague pasando por el cambio o la calidad de las piñas, que sin duda es la puerta de entrada perfecta -sino fuera por los 4.699 euros que cuesta- para los que comienzan en el mundo de las motos deportivas.
Destacable
- Perfecta como primera moto “grande”.
- Suavidad general.
- Diseño atractivo.
Mejorable
- Potencia máxima.
- Aerodinámica.
- Precio elevado.
Busca ofertas relacionadas en el Canal Compras