Pruebas de motos
Supersport super segura
23/10/2009 — David García de Navarrete
La Honda CBR 600 ha sido la supersport de referencia de las últimas décadas. Fue la que inició el concepto actual de deportiva de media cilindrada desde su aparición en el año 86, y desde entonces ha sido una de las preferidas por los motoristas de todo el mundo.
Por otro lado, la marca del ala dorada lucha año tras año para mantener su estatus de fábrica más tecnológica del mundo de las dos ruedas. Por ello, fue pionera en muchos elementos de seguridad activa y pasiva en los últimos tiempos, y ahora le ha llegado el momento de aplicar esta tecnología de seguridad incluso a los modelos más deportivos, algo mucho más complicado de lo que parece.
Comportamiento y Prestaciones
Este año las CBR -tanto las superbike de 1.000 c.c como esta supersport- han recibido la nueva generación de repartidores de frenada regulados electrónicamente, combinados con ABS expresamente desarrolladas para un uso estrictamente deportivo.
Por medio de sensores colocados en ambos trenes, el sistema detecta que presión ha de aumentar o reducir en cada conjunto de frenos -trasero o delantero- para mantener el equilibrio de todo el conjunto, de forma que la moto no clave tanto el morro en las frenadas como con un sistema convencional. De ese modo, se evita una sobrecarga en la rueda frontal que muchas veces puede terminar en caída. Además, en caso de necesidad, también entra el ABS también especialmente puesto a punto para una conducción deportiva.
El resultado final es que esta CBR entra mucho más plana y de forma más neutra en las curvas, haciendo la conducción más fluida y menos crítica, lo que se nota especialmente en carretera y en los usuarios menos radicales. En circuito, eso sí, los más experimentados pueden echar de menos ese hundimiento frontal de los sistemas habituales.
Por lo demás, el resto de la moto es prácticamente igual a la del año pasado con algunos retoques de motor para mejorar el tacto en medios. No obstante, con 117 CV declarados capaces de alcanzar los 265 km/h de velocidad punta, sigue teniendo un tacto típico de supersport tetracilíndrica. Es decir, exige llevarla alta de vueltas para que responda con decisión al giro del acelerador.
Sin duda, Honda sigue a la cabeza de la tecnología pura -por la que hay que pagar 15.549 euros-, tanto en las motos de competición como en las de calle, y la CBR asegura así su hegemonía en el mercado.
Destacable
- Sistema C-ABS.
- Suavidad del motor.
- Polivalencia de uso en circuito y carretera.
Mejorable
- Respuesta del motor en bajos y medios.
- Uso rutero.
- Puesto del pasajero.
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