30 modelos a examen
El gasóelo caro obliga a pensar
03/04/2008— Jorge Arenas/ Pedro Martín
Por vez primera el gasóleo cuesta más que la gasolina, un fenómeno que suscita dudas en el usuario de cara a la compra de un coche. Las versiones diésel gastan menos y ya no son tan caras como antes frente a sus «hermanas» de gasolina, pero no siempre interesan más.
Más información en Hoymotor, número 1276
Diez consejos decisivos
Si piensas comprar pronto un gran monovolumen o un vehículo todoterreno debes saber que sus especiales características de peso y aerodinámica hacen casi siempre recomendable la opción diésel. Eso era así hasta ahora y lo seguirá siendo durante mucho tiempo. Sin embargo, en el resto de vehículos conviene echar cuentas, pues la era del gasóleo barato se ha acabado –es un mandato de la UE, que prohíbe las ayudas fiscales a ese combustible– y no es descartable que su coste se mantenga siempre por encima del de la gasolina, un producto más barato de refinar. Además, la tecnología aplicada a las mecánicas de gasolina protagoniza una evolución similar a la vivida por las de ciclo diésel en las dos últimas décadas, pues se extiende el uso del turbo y de la inyección directa.
Es decir, los coches de gasolina del siglo XXI gastarán menos y andarán mejor que sus antecesores. Con unos diésel magnífi cos –no suenan, no vibran, no humean, apenas gastan y se mueven de maravilla– y unos gasolina en franca mejoría es lógico que la duda surja. Para ayudar a buscar respuestas Hoy Motor 16 ha analizado las versiones más populares de los 30 coches más vendidos, constatando que para kilometrajes anuales medios –entre 10.000 y 20.000– y una utilización en torno a los cinco años suele compensar aún el diésel.
En resumen: hay excepciones
Sólo en 10 de los 30 casos examinados recomendamos gasolina, pero sería bueno que cada usuario hiciese sus cuentas. Pida presupuesto de ambas versiones e infórmese sobre los respectivos consumos. Con esa información, el precio de los dos tipos de combustible y el recorrido anual previsto ya puede calcular si le interesa o no. Pero no pase por alto un dato: es probable que dentro de unos años pueda vender mejor, y a mayor precio, un coche usado diésel que uno de gasolina.